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Actualmente, no existen restricciones que prohíban a las mujeres embarazadas ingresar al territorio, pero los oficiales tienen la potestad para permitir o denegar la entrada. «Si el oficial de CBP determina que usted puede convertirse en una carga para el gobierno (lo que significa que el gobierno deberá proporcionarle atención médica porque no tiene cobertura de seguro médico), a usted se le puede negar la entrada«, explica la publicación.
Entre los factores decisivos, CBP indica que el oficial tendrá en cuenta la fecha del parto y la duración del tiempo que propone quedarse en el país, así como también probablemente solicitarán pruebas de que tiene suficiente cobertura de seguro médico para cubrir cualquier necesidad médica mientras esté en el país, y se cerciorarán de que tenga la intención de regresar a su lugar de origen.
El oficial de CBP decidirá si permite su ingreso al país o rechaza su solicitud.
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Detalles de la regulación de CBP sobre las embarazadas
Mediante el comunicado difundido en su sitio web oficial, la agencia detalla que en caso de que un oficial determine que no cuenta con suficiente seguro médico para cubrir cualquier atención médica inesperada o esperada mientras esté en Estados Unidos, puede negarle la entrada.
En esa línea, CBP asegura que los portales de detección de radiación en los puertos no emiten radiaciones y no representan un peligro, en el caso de que esté embarazada y entre por medio de vehículo al país a través de un puerto de entrada fronterizo.
Por último, la agencia aclara sobre una reciente modificación sobre la regulación de visa de no inmigrante B por parte del Departamento de Estado. A partir de esta situación, los funcionarios estadounidenses rechazarán cualquier solicitud de visa B de un solicitante si consideran que viaja con el propósito principal de dar a luz en el país para obtener la ciudadanía estadounidense para su hijo.
